Piscina sostenible en casa: consejos

Con la llegada del verano y los primeros calores del año, lo que más apetece es mantenerse al fresco. Evitar las horas de más temperatura y de mayor luz solar y, por supuesto, estar en remojo. ¿A quién no le gustaría tener una piscina en casa?

Quizá te has planteado instalar este año una piscina en tu casa si tienes el espacio suficiente, pero a la vez no quieres gastar tanta agua e incluso puede que te parezca un desperdicio para el planeta. Si es así, existe una alternativa idónea: tener una piscina sostenible en casa.

En el artículo de hoy te traemos algunos consejos para que tú mismo puedas montarla y disfrutar del verano como mereces. ¿Listo para saber más?

¿Qué es una piscina sostenible?

Una piscina sostenible, también llamada piscina salina, es aquella en la que tanto en su fase de construcción como en su mantenimiento, sus procesos son respetuosos con el medio ambiente, con el planeta y, por tanto, también con nuestra salud. La sostenibilidad se ha convertido en una necesidad fundamental y contribuir a ella es la clave para una mejor calidad de vida. Ahora bien, ¿por qué se llaman piscinas salinas? ¿Acaso tiene el agua salada algo que ver en ello? Debemos decirte que no es exactamente como estás pensando. ¡Te lo contamos!

El mantenimiento de las piscinas sostenibles tiene una serie de ventajas, como por ejemplo la cloración salina. Este proceso permite limpiar tu piscina y mantenerla en perfectas cloraciones durante períodos largos de tiempo. Funciona precisamente a través de un clorador salino, un aparato que transforma la sal en cloro mediante un procedimiento llamado electrólisis salina. De ahí viene su nombre precisamente. Cualquier piscina puede tener un clorador salino, pero lo ideal es contar siempre con profesionales que puedan aconsejarte correctamente.

No obstante, ¿cómo funciona este procedimiento? La respuesta es muy sencilla: al instalar el clorador salino, se diluye una pequeña cantidad de sal en el agua de la piscina que pasa por unas láminas de titanio, también llamadas electrodos. Éstas con anterioridad se han intercalado en las tuberías de retorno del sistema de depuración de la piscina. Es entonces cuando la sal, que es el cloruro sódico, se transforma en un potente desinfectante activo: el hipoclorito sódico. Este hipoclorito sódico tiene la capacidad de destruir algas, hongos y bacterias.

Ventajas de tener una piscina sostenible

Ya hemos visto por qué a las piscinas sostenibles se les llama también piscinas salinas: por su proceso de cloración salina. Por supuesto, este tipo de piscinas tiene una gran serie de ventajas de las que no podemos prescindir.

La primera de ellas son los efectos positivos en nuestra salud. Al no poseer químicos en sus procedimientos de limpieza, puede evitar trastornos oculares y dermatológicos mientras que el desinfectante activo generado con la sal estaría realizando una doble limpieza. ¿Cuántas veces has experimentado picor en los ojos o en la piel después de darte un baño? Eso es debido a que el cloro químico de muchas piscinas se mezcla con sustancias como el sudor o la crema solar. Esto provoca una reacción química que acaba con el enrojecimiento de la piel y los ojos como resultado. La buena noticia es que con la cloración salina nada de eso sucede.

La segunda ventaja es que las piscinas sostenibles son de fácil mantenimiento. ¿A quién no le gusta la idea de tener una piscina sin tener que estar pendiente de ellas las veinticuatro horas del día? Ya puedes olvidarte de esas largas vigilancias para mantener limpia tu piscina y de los productos que necesitas para limpiarla. En las piscinas salinas únicamente tendrás que controlar la sal que necesitas, que aproximadamente es de 3 kg por m3. Además, con ello estarás contribuyendo a la sostenibilidad. Al contrario que el cloro químico, que al evaporarse resulta muy contaminante para el medio ambiente, con la cloración salina se evitan gases tóxicos.

Asimismo, al aplicar esta cloración salina el agua se desinfecta de forma automática. Puede que incluso desinfecte más que el cloro químico y, si además se incorpora una bomba dosificadora, podremos controlar el nivel de pH del agua.

Ya hay varias zonas urbanísticas que están empezando a aplicar la instalación de piscinas sostenibles, como puede ser la urbanización de Habitat Villalba en Madrid o el Habitats dels Jardins de Teià en Barcelona.

Sea como sea, si este verano te estás planteando la instalación de una piscina en casa, no puedes descartar la idea de tener una piscina sostenible. La cloración salina no solo contribuirá al medio ambiente y a la salud de los tuyos, sino que también te supondrá un coste menor que tu bolsillo agradecerá.

Es momento de aumentar la calidad de nuestras vidas. Es momento de ser sostenible mientras disfrutas de un verano de escándalo.