El sector de bienes raíces ha experimentado una serie de transformaciones en los últimos años y una de las tendencias en ascenso es el coliving. Esta modalidad tan innovadora ha despertado el interés de personas que buscan un enfoque más colaborativo en su estilo de vida. Sin embargo, ¿de dónde viene y qué es exactamente? Presta atención porque lo explicamos con detalle a continuación.
Coliving, ¿qué es?
Si atendemos al coliving y a su definición, implica compartir las áreas comunes de un edificio con los vecinos, promoviendo experiencias e interacciones. No obstante, cada residente dispone de su propio espacio privado para mantener una cierta intimidad. Esta filosofía de vida fomenta la socialización a nivel personal, de manera similar al coworking, que promueve la colaboración a nivel profesional.
Aunque se puede parecer a una residencia de estudiantes en ciertas cuestiones, el coliving está orientado principalmente hacia jóvenes profesionales que se desplazan para cursar estudios de posgrado, doctorados o para iniciar sus carreras en ciudades diferentes a sus lugares de origen. También atrae a quienes buscan independizarse, pero carecen de los recursos económicos necesarios para vivir solos.
¿Cuál es el origen del coliving?
El concepto de coliving surge en Silicon Valley, donde el número de jóvenes emprendedores aumentaba cada día y muchos de ellos tenían la idea de mudarse a la región. Sin embargo, había escasez de viviendas, lo que condujo a un aumento considerable en los precios de alquiler.
A pesar de que las viviendas compartidas ya existían en diferentes partes del mundo para abordar este desafío, la innovación detrás de este concepto fue reunir a individuos con intereses afines para que la convivencia no solo representara una solución económica, sino también una oportunidad profesional. En la mayoría de los casos, este tipo de espacios (como puede ser un estudio para coliving) son gestionados por empresas o fondos de inversión que proporcionan las instalaciones y alquilan las viviendas.
Un aspecto adicional a destacar es la flexibilidad en los plazos del alquiler, lo que permite a los residentes evitar desembolsar mucho dinero por adelantado o comprometerse a contratos de larga duración. Este tipo de viviendas se diseñaron para estancias de corto a medio plazo.