Sabemos que los jardines exóticos pueden ser muy tentadores, sobre todo si vives en un piso bien ubicado. Sin embargo, no siempre son las opciones más sostenibles. Generalmente, la vegetación más extravagante no sólo implica un coste mayor, sino que también es más difícil de mantener.
Por el contrario, cuando seleccionas vegetación propia de la zona donde resides, la naturaleza actuará a tu favor para mantener tu jardín en buen estado. De esta manera se adaptará de forma natural a las condiciones climatológicas de la zona y será menos dependiente del agua artificial.
En este sentido, las plantas xerófilas son las más recomendables, ya que naturalmente requieren menos agua y soportan muy bien el calor. Por ejemplo, en las áreas más áridas de España es posible hacer jardines de cactus.
Si buscas unas plantas que sean más atractivas, puedes optar por los matorrales o plantas aromáticas como el romero y la lavanda. Como decimos, las limitaciones dependen de la zona donde vives.
Asimismo, puedes optar por recursos naturales del área para decorar el jardín y evitar recurrir a la compra de productos que no sean respetuosos con el medio ambiente. Por ejemplo, puedes optar por decorar el jardín con piedras como sustituto de los típicos accesorios de plástico.