En ocasiones, nuestra forma de vida se vuelve insostenible. De acuerdo con las estadísticas proporcionadas por las Naciones Unidas, estamos produciendo una alarmante cantidad de aproximadamente 11,200 millones de toneladas de residuos anualmente en todo el planeta. Por tanto, es esencial que abordemos este desafío como una prioridad, implementando medidas para reducir significativamente la generación de desechos. Es de esta urgente necesidad que emerge el movimiento conocido como ‘Zero Waste’ o "Cero Residuos".
Zero Waste: definición
En primer lugar, es necesario saber el significado de Zero Waste. En líneas generales, este movimiento es una filosofía y conjunto de prácticas que tienen como objetivo la reducción drástica, preferiblemente hasta la eliminación completa, de la producción de residuos, promoviendo la reutilización, reciclaje, compostaje y una mayor conciencia en la elección de productos y envases.
¿En qué consiste la vida Zero Waste?
La vida Zero Waste implica vivir de manera consciente y sostenible, con un enfoque en la reducción al máximo de la generación de residuos. Además, conlleva a un cambio en la mentalidad y el consumo, priorizando la calidad sobre la cantidad y evitando productos y envases de un solo uso. El objetivo principal es minimizar la huella ambiental. Para adoptar este movimiento, es fundamental tener en cuenta las cinco erres del ‘0 waste’:
- Rechazar. Implica rechazar activamente productos y envases innecesarios. Evitar lo que no necesitamos es el primer paso hacia la reducción de residuos.
- Reducir. Consiste en reducir la cantidad de objetos y materiales que consumimos. Comprar menos y ser consciente de nuestras necesidades reales contribuye a disminuir la producción de residuos.
- Reutilizar. En lugar de desechar, se busca dar una segunda vida a los objetos y envases. Esto incluye reparar, compartir, donar o comprar artículos de segunda mano.
- Reciclar. Cuando no podemos evitar el uso de productos desechables, el reciclaje adecuado de materiales como papel, cartón, vidrio y plástico ayuda a reducir la cantidad de residuos que terminan en vertederos.
- Rot (o compostaje). El compostaje de los residuos orgánicos, como restos de comida y materiales biodegradables, transforma estos desechos en abono natural, evitando que se conviertan en basura y contribuyendo a la fertilización del suelo.