¿Qué es el contrato de suministros?
El contrato de suministro es un documento que establece los derechos y responsabilidades tanto del proveedor de servicios como del consumidor. En él se detallan aspectos como la tarifa a pagar, la duración del contrato, las condiciones de facturación y los procedimientos para resolver posibles reclamaciones. Este contrato puede ser firmado directamente con la compañía suministradora o a través de un intermediario, como una comercializadora. Sin embargo, te pueden surgir muchas dudas a la hora de dar de alta la luz, el agua o el gas por primera vez en tu nueva vivienda, ¿cómo se realiza este proceso?
Dar de alta la luz por primera vez
Cuando se adquiere una vivienda, es necesario dar de alta los suministros para poder disfrutar de los servicios básicos. Para dar de alta la luz por primera vez, se deben seguir algunos pasos. En primer lugar, es necesario contactar con la compañía eléctrica encargada de suministrar la energía en la zona. Se puede hacer mediante una llamada telefónica o a través de su página web, donde generalmente ofrecen un formulario para solicitar el alta del suministro.
Al realizar la solicitud, la compañía solicitará una serie de datos, como la dirección exacta del inmueble, el titular del contrato, los datos bancarios para domiciliar los pagos y, en algunos casos, el Certificado de Instalación Eléctrica (CIE) o Boletín Eléctrico. Este documento acredita que la instalación eléctrica cumple con la normativa vigente y es seguro. En caso de no disponer de él, será necesario contratar los servicios de un electricista para que realice la correspondiente inspección y emita el certificado.
Dar de alta el gas por primera vez
En cuanto a dar de alta el gas por primera vez, el proceso es similar. Se debe contactar con la empresa distribuidora de gas de la zona y proporcionar los datos necesarios, como la dirección del inmueble y el titular del contrato. La compañía enviará a un técnico para comprobar la instalación y realizar la conexión.
Dar de alta el gas, ¿Cuánto cuesta?
En ambos casos, tanto dar de alta la luz o el gas tiene un coste asociado. Este coste puede variar según la compañía suministradora y la ubicación geográfica. Generalmente, se debe abonar una cantidad por los derechos de alta y los servicios de enganche. Es recomendable informarse previamente sobre los precios y condiciones de cada empresa para tomar una decisión informada.