Las zonas comunes de un edificio

Cuando buscas una nueva casa no sólo te fijas en las características de la vivienda, sino también en las del edificio o el complejo residencial en el que se ubica. Entre los elementos más decisivos a la hora de comprar casa están los espacios comunes, las instalaciones para uso de los residentes que, debido a los cambios en nuestros modos de vida, cobran cada vez más importancia.

Te contamos qué son las zonas comunes de un edificio y en qué consiste su gestión para que estés lo más informado posible.

¿Qué son las zonas comunes en un edificio?

Las zonas comunes de un edificio, espacios comunes o áreas comunes son las partes o zonas de un residencial que pueden ser utilizadas por todos los residentes del complejo y en cuya propiedad toman parte cada uno de los propietarios de la comunidad de vecinos. Así, los propietarios de vivienda son responsables de la gestión y mantenimiento de estas zonas comunes y pagarán una cuota al mes para mantenerlas en buen estado.

Las zonas comunes de un edificio incluyen, portal, vestíbulos, azoteas, patios comunes, ascensores, escaleras, gimnasios, jardines, salas comunitarias, piscinas… Este tipo de instalaciones dedicadas al ocio y al relax en el edificio son cada vez más demandadas por los compradores de promociones de obra nueva.

Tipos de zonas comunes en un edificio

Las zonas comunes de un edificio pueden estar en el interior o en el exterior de la construcción, y en función de aspectos como localización, disponibilidad de suelo, clima o estilo de vida de la zona, estas instalaciones serán distintas en cada comunidad.

Los tipos de zonas comunes en un edificio más comunes son:

  • Entradas, salidas de incendios y escaleras. Se consideran zonas comunes las entradas, salidas de incendios y escaleras, o cualquier lugar que utilice para entrar, salir o deambular por un edificio o conjunto residencial. También incluyen vestíbulos, pasillos, y ascensores, y su función principal es proporcionar a los residentes un acceso seguro y cómodo a sus viviendas o a otras zonas de la construcción.

    Entre este tipo de zonas comunes, el portal del edificio tiene un protagonismo importante, ya que, por ejemplo, es la primera impresión que nos llevamos del residencial cuando lo visitamos por primera vez para comprar una vivienda. Una vez seamos residentes, también es importante que esté limpio y bien iluminado para preservar nuestra seguridad y bienestar.

  • Aparcamientos. Muchos edificios, sobre todo los de nueva construcción, ofrecen garajes compartidos con plazas de aparcamiento para los residentes. Algunos incluyen espacio para bicicletas y motocicletas, y cuando compres tu nueva vivienda tendrás que fijarte en que el acceso con tu vehículo es sencillo y hay espacio suficiente. Este tipo de aparcamientos están protegidos con sistemas de seguridad para que sólo puedan acceder los residentes y, al igual que el lobby, deben estar bien iluminados y ser seguros.
    Los más modernos incluyen también plazas con puntos de recarga para vehículos eléctricos, cada vez más presentes en el parque automovilístico de nuestro país.
  • Zonas exteriores. Las áreas comunes de un edificio que están en el exterior suelen ser azoteas y terrazas compartidas, patios, jardines y zonas verdes, áreas de juego como parques y otros espacios para que los vecinos puedan socializar como un gimnasio exterior y los florecientes huertos urbanos .
  • Dotaciones. Las dotaciones son las zonas comunes de un edificio más valoradas por los residentes, ya que les permiten aprovechar sus momentos de ocio y relax sin salir del complejo residencial. Entre este tipo de instalaciones, sobre todo en países cálidos como España, la piscina suele ser de lo más valorado. Otras dotaciones muy valoradas son la sala polivalente, en que la comunidad de propietarios puede decidir las funciones que van a desempeñar, y el gimnasio. Este último, segun el clima de cada zona puede ser interior o exterior.

Por ejemplo, los espacios comunes de las promociones de obra nueva de Habitat Inmobiliaria incluyen por lo general piscina para adultos y para niños, como la

promoción Habitat Jardines de Lemos en Sevilla, y sus tamaños y formas dependen del espacio disponible. Algunas, incluso, cuentan con piscinas en azoteas con vistas panorámicas o piscinas cubiertas en plantas intermedias de los edificios.

Además de piscina, las zonas comunes de la comunidad de vecinos pueden incluir gimnasios equipados, clubes sociales, gastrobar, spa… ¡Las opciones son infinitas!

Uso y mantenimiento de las zonas comunes

Si eres propietario de una vivienda, también tienes parte de propiedad y responsabilidad en el uso y mantenimiento de las zonas comunes. En los estatutos de la comunidad de vecinos quedan reflejadas las normas y obligaciones de los propietarios respecto a los espacios comunes para que la convivencia sea pacífica y responsable. Por eso, siempre que tengas alguna duda, recurre a los estatutos de la comunidad de vecinos para informarte.

Entre las responsabilidades que sueles tener en su uso y mantenimiento están:

  • Mantenimiento. La administración de la propiedad es responsable del mantenimiento de las zonas comunes de un edificio, que deben conservarse limpias y en buen estado, además de asegurar que su uso sea seguro para los vecinos y que cualquier rotura o desperfecto se soluciona con agilidad. Para hacerlo, la comunidad de propietarios suele contratar a una empresa externa que se encargue de la limpieza y vigilancia de las instalaciones de manera habitual.
  • Respeto de las normas. Las zonas comunes de la comunidad de vecinos se rigen por una normativa de uso que cada residente debe cumplir y, a su vez, asegurarse de que se cumplen.
  • Seguridad. La comunidad de vecinos o administradora de la propiedad debe comprobar que todos los equipos de prevención y seguridad como extintores, detectores de humo y demás estén en perfecto estado. También pueden contratar a empresas de seguridad externa para contar con guardias de seguridad o sistemas electrónicos para vigilar la entrada a las instalaciones y zonas comunes.
  • Salud. También debe cuidarse la limpieza de las zonas comunes para preservar la salud de los residentes. Por ejemplo, si aparecen bichos o plagas, la comunidad de vecinos deberá contratar a un servicio de fumigación o control de plagas profesional.

Todas estas labores y deberes de mantenimiento de las zonas comunes de un edificio requiere elaborar un presupuesto de la comunidad de vecinos que se adapte a las necesidades, con fondos que se destinen periódicamente a estas tareas. Los propietarios y gestores de la comunidad deben evaluar los costes previstos y planificar sus presupuestos en consecuencia, asegurándose de que se dispone de fondos suficientes.

Zonas comunes y el valor de una propiedad

Si estás buscando vivienda como inversión, es importante que sepas que contar con unas áreas comunes de calidad hace que tu propiedad tenga más valor en el mercado, ya que mejora la calidad de vida en el edificio por sus múltiples beneficios.

Por ejemplo, los espacios comunes pueden mejorar tu salud general, tanto física como mental. Jardines, zonas de paseo, plazas, piscinas, gimnasios… son auténticos santuarios para relajarte, hacer ejercicio y alejarte del estrés.

Tener espacios comunes para la comunidad de vecinos no sólo eleva el atractivo y la estética de un residencial, sino que mejora la vida en común, refuerza la confianza entre residentes y contribuye a crear un sentimiento de comunidad, hogar y bienestar. Algo que no sólo influye en el edificio, sino también en el barrio, ya que crear una comunidad de confianza y sentirse bien hará que los residentes echen raíces y cuiden la zona en la que viven.

Los espacios comunes también añaden un gran atractivo estético a los residenciales, convirtiéndolos en lugares en los que quieres pasar todo el tiempo posible. Además, las actividades que se realizan en estos espacios dan vida y animan el residencial, mejorando el aspecto del edificio en general. +-

Así, unas áreas bien cuidadas y atractivas pueden aumentar el valor del inmueble y atraer a un mayor número de potenciales compradores o inquilinos.

Ahora que sabes qué son las zonas comunes de un edificio y cómo pueden aumentar el valor de tu vivienda y tu calidad de vida, puede ser momento de que encuentres tu casa ideal en un residencial que cuente con este tipo de instalaciones de primer nivel, como las

promociones de obra nueva de Habitat Inmobiliaria.

Además, estamos comprometidos con la creación de residenciales que respeten el entorno y te permitan disfrutarlo mientras cuidas del medio ambiente. Un compromiso que se refleja en haber sido elegidos como la promotora líder en Sustainalytics, un ranking que destaca nuestra excelencia en desempeño ambiental, social y de gobernanza (ESG). Energías renovables, materiales sostenibles y reciclaje son algunos de los principios que tratamos de aplicar en nuestros proyectos para encabezar el crecimiento de un sector inmobiliario sostenible.

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