Bien, ya sabemos qué es y qué aparece en una nota simple. Llega el momento de solicitarla. Si tiemblas ante el papeleo y la burocracia, no te preocupes. Hay dos maneras de solicitar la nota simple, y no es para nada complicado:
- De forma presencial. Tendrás que acudir a la sede del Registro de la Propiedad de la localidad donde esté inscrita la finca en cuestión. Para evitar sorpresas, infórmate de los horarios y de si necesitas pedir cita.
- Solicitud online a través de la web oficial del Colegio de Registradores de España. El proceso es mucho más cómodo que el presencial, y además está disponible 24 horas y cualquier día de la semana.
Una vez decidas de qué manera vas a solicitar la nota simple en el Registro de la Propiedad, ten en cuenta que deberás conocer al menos uno de estos datos:
- Datos registrales como el número de registro, el municipio y la ubicación. Si sabes también el tomo, libro y folio en el que está inscrito el inmueble, será aún más rápido.
- IDUFIR o Identificador Único de Finca Registral, algo así como el DNI de la finca. Si tienes este dato, no necesitas ninguno más para solicitar la nota simple.
- Datos del titular, como nombre completo y NIF. Puede que esta búsqueda arroje demasiados resultados, así que añadir otros datos como el municipio también puede ayudar.
- Coordenadas de geolocalización.
Si sigue dándote pereza este trámite, estás de enhorabuena, porque la nota simple también la puede solicitar el propietario de la finca que se va a vender o cualquiera que pueda demostrar interés legítimo sobre ella. Por ejemplo, si vas a comprar la vivienda a través de una inmobiliaria, esta se encargará del trámite de solicitud de la nota simple.