Un aspecto fundamental de la limpieza de hogar sostenible es controlar el consumo de agua que se hace. En este sentido, hay que adquirir ciertos hábitos, como por ejemplo cerrar el grifo mientras se lavan los platos o no enjuagarlos antes de meterlos en el lavavajillas.
A su vez, puedes utilizar la lavadora y el lavavajillas a carga completa y sin usar el programa de prelavado. El ciclo corto es ideal para lavar prendas que no tengan muchas manchas o no requieran de una limpieza profunda. El uso de un detergente natural con un gran poder desengrasante puede hacer que ahorres mucha agua.
Reducir el gasto de energía
Para disfrutar de una limpieza sostenible en casa, también será necesario reducir en lo posible el gasto de energía para obtener una mayor eficiencia. Apagar cualquier aparato eléctrico que no esté en uso es el primer paso una vez hayas limpiado. Puedes, por ejemplo, desenchufar el aspirador, la secadora, etc. cuando no los estés usando.
El gasto de energía también lo puedes reducir invirtiendo en productos y electrodomésticos más eficientes. De esta manera no solo podrás ahorrar desde el punto de vista económico, sino también emplear menos energía a la hora de limpiar y convertirla en una tarea mucho más sostenible.
La limpieza sostenible te permitirá poder disfrutar de un hogar mucho más saludable. Una excelente forma de sentir un mayor bienestar en casa y, sobre todo, realizar una limpieza más profunda, natural y cuidando del medio ambiente.